
Reforma integral de una vivienda en una antigua fábrica del Poblenou. La intervención parte de lo encontrado: se decapa y conserva la estructura original —viguetas de hormigón, pilar circular exento, cerramiento de ladrillo— y se le superpone una piel mínima de microcemento gris cálido que unifica suelos y zonas húmedas.
La cocina se resuelve en nogal americano de veta fina con encimera de piedra gris apomazada y estante de pletina de acero pavonado. Las carpinterías de taller en acero negro recuperan el lenguaje fabril del edificio y tamizan la luz de tarde sobre la envolvente encalada. En el dormitorio y el baño, el mismo vocabulario en clave doméstica.

El pilar exento ordena la planta; la ventana de taller tamiza la tarde.
Ladrillo encalado tras la cama y frente de armario en nogal.

“Lo nuevo se lee como mueble; lo existente, como estructura.”





